miércoles, 6 de enero de 2016

La puerta no es una puerta.

Lo que nadie te dice acerca del "gato de Schröedinger" es que, en primera, el gato nunca existió: era un problema lógico derivado de las ecuaciones de #FisicaCuantica y, en segunda, el señor Erwin no creía en su propio enigma. Era un tipo de burla hacia un campo de la física que nos entrega gatos que, a la vez, están vivos y no lo están, sin tener la decencia de por lo menos convertirse en zombies.

En el mismo estilo incomprensible, la literatura del #Zen nos presenta un libro llamado "la puerta sin puerta", sin tener la consideración hacia sus lectores de mencionar que el señor Mumon, autor de la obra, no creía que existieran barreras que separan al iluminado del hombre común.


Es decir, te da 48 koans o acertijos para atravesar la puerta de la iluminación, al mismo tiempo reventándose las tripas de la risa porque sabe que lo único que te detiene de llegar a la Verdad, es tu insistencia de resolver acertijos, encima pensando que eso es "hacer Zen".

Pero si el universo entero está hecho de amor, entonces el Zen no está en los inventos ni en los cuentitos ni mucho menos en los acertijos de Mumon Ekai: está en olvidarte de los intermediarios para darte cuenta de que todas las cosas brillan en perfecta armonía con todo lo demás, excepto tus ideas de como deberían funcionar.

Si le hacemos caso a la filosofía del Zen, lo único que está fuera de tono en toda esta sinfonía de gatos, #Chocolate y perfección que llamamos existencia, es tu pensamiento. Por eso los practicantes del Zen no creen en la filosofía. Después de todo, si el pensamiento existe, debe tener su parte indispensable en este teatro que llamamos la existencia.


Lo malo, o más bien lo triste, es que usamos esa capacidad de razonamiento para pensar y no para soñar.

Porque podemos soñar con un universo hecho de amor; en cambio, si miramos el noticiero jamás podremos siquiera pensar en ello. Pero, ¿sabes algo? A nadie le importa. La gente sigue siendo feliz, y solo así se puede crear más felicidad.

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