domingo, 31 de enero de 2016

Cómo hacer la diferencia.

Para lograr ser un impacto positivo en el mundo solo tienes que impactar positivamente en la vida de una persona. Eso es suficiente, y puede que jamás te lo agradezca, pero da igual.

En las últimas publicaciones el tema más recurrente ha sido que todos estamos comunicados, #Unidos y tenemos que jodernos a vivir el mismo viaje; por supuesto, cada quien se lo toma como quiere, pero no somos los arquitectos de nuestro destino porque no creamos ni las estrellas ni las galaxias y, por muy libres que pensemos que somos, no podemos hacer nada para cambiar cosas como la ley de la gravedad o la naturaleza pasajera de todo el universo.

Por eso me gustan las enseñanzas de don Carlos (Castaneda); porque piensa que vivir tu vida como si fuera a durar para siempre es tan inteligente como hacer planes pensando que el día de mañana van a cancelar la gravedad y todos nos convertiremos en unicornios mágicos.

Pero hay ciertas situaciones que, aunque quisiéramos, no podemos en realidad cambiar: los cuerpos masivos se atraen entre sí, todos los seres vamos a morir, y lo que afecta a una sola persona nos afecta a todos. Este efecto puede ser inmediato o a largo plazo, pero es incuestionable.

Puedes pensar que eso es terrible y decir: "a mi no me importa. Controlo mi propio destino; el resto de la gente, que se las arregle como pueda". Yo pienso que es porque no queremos sentirnos responsables del hecho de que nuestras acciones tienes un impacto profundo en la vida de los demás. Quisiéramos que no nos tomaran en cuenta, que las cosas que hacemos no trascendieran, o por le contrario que hicieran caso de todo lo que decimos.

Por supuesto, la mayoría de lo que pensamos es sumamente importante, no le importa a nadie más que a nosotros. Cuando digo que nuestras acciones impactan profundamente en la gente quiero decir que podemos aceptarlos como son, o intentar negar su propia naturaleza. Porque si no aceptas a la gente tal y como es entonces estás tratando de convertirlos en algo más. Y eso no está bien.


Tal vez por eso el filósofo, o brujo (como si hubiera diferencia) don Carlos nos dice que para poder ayudar a la gente necesitamos "perder la forma humana". Ya hablaré un poco más al respecto, pero básicamente se trata de no ponerle tu cuchara de salsa a la comida de los demás.

Este universo es hermoso. Lo he dicho muchas veces y no me canso porque es verdad, pero intentar que los demás lo vean como tú es tan ridículo como vestir a tu mascota con atuendos que se parecen a los tuyos.

Quiero decir, todo mundo sabe que los perros deben usar pantalones en las cuatro patitas, no solamente en las patas traseras. Los perros no son humanos, así que sus pantalones deberían ser diferentes a los pantalones para personas.

Eso es ridículo en muchos niveles.

Pero piénsalo la próxima vez que le digas a la gente cómo vivir. Cada quien viste a su perro como quiera, ¿sabes?

Te recomiendo mirar adentro y darte cuenta de las cosas que tú mismo haces para dañar a los demás. Si no piensas que tienes que cambiar fundamentalmente tu personalidad, no te estás analizando en serio.

Mira, no digo que tengas que cambiar por nadie, pero si te observas va a llegar el punto donde te des cuenta de que tienes muchas actitudes que dañan a la gente, incluso a ti mismo. Solo recuerda que cada quien hace las cosas por algo; la parte hermosa de este mundo es que cada loco puede encontrar alguien con quién compartir su locura. 


Cada que veas una actitud que va en contra de tus creencias, recuerda que el #Amor es lo principal, porque te lleva al perdón y así se rompe la rueda de la venganza.

A nadie le importa lo que pienses; lo digo en serio. Pero si escuchas a la gente sin juzgar, entonces pueden observarse. Y si de verdad están equivocados ellos cambian solos.

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El Sumo Sacerdote (El Hierofante).

Imagen: el más alto sacerdote investido con todos los honores y laureles de su secta; un oficial del Espíritu, vestido y condecorado. Maduro y sabio.

Atribución Alquimista: Tauro

La Meditación:
Este ejercicio se debe practicar cada que encuentres tu visión de las cosas se encuentre en oposición con los demás.

1.- Pregúntate a ti mismo por qué es importante defender tu postura.
Si tienes que defenderte es porque no estás seguro, así que ten cuidado con lo que respondas a esta primera pregunta.

2.- Examina tus argumentos: ¿estás compartiendo tu punto de vista, o tratando de probar que tienes la razón?
Otra forma de hacerlo es preguntarte: si estuviera seguro de que jamás voy a convencer a esta persona, ¿seguiría argumentando?

3.- Responde con honestidad: si logras convencer a los demás, ¿van a ser más felices, o solo vas a lograr que se parezcan a ti?
En otras palabras, ¿tienes una visión completa de sus valores, motivos, historia, etc?

4.- ¿Te sientes ofendido cuando no logras convencer a otros de tu postura?
Si la respuesta es afirmativa, te tengo noticias: seguramente no escuchaste a la otra persona, y acabó igual de ofendida que tú. 

La meditación real de la semana es aprender a escuchar sin tener que responder algo. Escucha solo por saber qué piensan los demás. No respondas ni con tu diálogo interno. Solo escucha.

Como en el ejercicio anterior, si tienes una baraja, puedes ayudarte observando la carta del #Tarot; si no, solo enfócate en poner atención.

jueves, 28 de enero de 2016

Todo el universo es una sola voz.

La iluminación es el derecho de todos; lo malo es que también la estupidez es un derecho universal. Muchas veces elegimos uno de estos dos polos, pero la mayoría de las veces el universo elige por nosotros.

En las palabras (a lo mejor mal traducidas) de Aleister Crowley:

"Yo no soy, pero si fuera libre de escoger
Como dudaría entre meditar y beber
Pero el Universo es bueno; mi certeza
Viene porque me salvó de vivir por la cerveza".

Esto no quiere decir que nuestro destino esté escrito en las estrellas. Solo quiere decir que, desde la época del Big Bang, tanto los astros como nuestros corazones se rigen por las mismas leyes, pues provienen de la misma #Luz.

La gravedad es una ley inmutable que ha determinado el curso del paisaje sideral por tiempo incalculable; de la misma forma, el amor ha hecho girar al mundo desde que la primer consciencia se observó y preguntó: "¿para qué existimos en este universo?" Solo puede haber una respuesta, que algunos le llaman música, otros belleza, algunos más dinero, pero en todos los corazones se pronuncia igual.

Por eso digo que todo el universo es una sola voz. El Big Bang nos hizo vibrar a todos y, cuando encontramos palabras para describir esa alegría, le llamamos "amor".

Desde entonces todo tiene un ritmo: nuestros días y nuestras noches. Nuestros corazones y los imperios. La rotación de la galaxia y el ciclo vital. Todo es hermoso; si lo convirtiéramos en sonido, todo resonaría en contundente armonía.


Y mi certeza de que el universo es bueno, viene del hecho de que no nos permite escuchar esa magistral canción: porque, si por un segundo nos hiciéramos conscientes de una realidad perfecta, de que nuestra realidad es perfecta, entonces abandonaríamos todas las ambiciones terrenales para dedicar nuestra existencia a su #Contemplación.

Solo mira las vidas de los místicos y profetas. Lo primero que hacen es asegurarte que ni siquiera todas las riquezas y delicias de este mundo se comparan a la más pasajera experiencia de... Voy a decir Dios, pero cada profeta le pone el nombre de su cultura: el Nirvana, la Iluminación, lo que sea. Todos tenemos un nombre para la perfección, aunque se llame "ciencia".

Cuando un ser humano elige abandonar su privilegio de ser idiota puede darse cuenta, en primer lugar, de que cometió un terrible error; en segundo lugar, puede empezar a buscar entre todas las cuerdas y sinfonías de la creación esa Música Primera, que no es otra cosa que la Existencia tal y como la conocemos.

Lo siento, pero no existe un plano más elevado, una recompensa eterna ni liberación del sufrimiento. Tenemos una sola realidad.

Bueno, eso está bien. Está inevitablemente, inmejorablemente, increíblemente bien. Un día te darás cuenta de que está perfecto, la vida el universo y todo; entonces la gente te llamará Maestro, y habrás alcanzado la iluminación.


Porque si miras al cielo, entre todas las estrellas y sus habitantes no encontrarás un solo destino que esté escrito.

La única certeza es que vamos a morir. Pero el universo tiene planes mucho más grandes para nosotros que andar pensando en eso. Y, una vez que aceptas tu propia muerte, ¿qué cadenas le quedan a la humanidad?

martes, 26 de enero de 2016

Cómo convertirse en Maestro.

Todo el universo es metáfora. Tal vez esto no sea cierto porque, por ejemplo, hacienda, se toma las deudas de forma muy literal. No puedes desaparecer una montaña tan solo por probar de forma lógica que no existe. Tristemente, tampoco puedes olvidar a una persona solo por demostrarte a ti mismo que te hace daño recordarla.

No sé por qué pensamos que las emociones, tan solo por existir adentro de nuestra piel, son "menos reales" o subjetivas, como si pensáramos que la única razón por la que existen es porque nosotros las manifestamos de alguna manera. Pero si eso fuera cierto la gente sería más feliz porque, por muy malas que sean nuestras decisiones en la vida, nadie es tan estúpido como para elegir amar algo que lo lastima por el simple hecho de sentirlo.

Más bien un día despertamos y encontramos un cuchillo enterrado en el corazón donde antes había una ausencia, sin poder decidir cuál es más doloroso.

Y la gente llega para decirte: "oye, anímate".

Por eso quisiera hablar de lo que, en la metáfora japonesa, se conoce como "el mundo de las 10 mil cosas".

Verá, todo mundo excepto la gente más aburrida sabe que los números son todo menos ordinarios. Tienen un significado. Para el científico representan el orden divino que utilizan como argumento contra la existencia de Dios, pues pueden describir todos los fenómenos (que convenientemente aceptan como "reales") de forma mecánica, sin necesidad de inventarnos algo tan superficial como el espíritu.


Pero para los místicos significan algo más. Donde el científico ve símbolos y relaciones, el Iluminado ve presencias y seres fantásticos cuya naturaleza no puede ser descrita sino por los números que los representan.

Para el japonés (supersticioso), particularmente, el número 10 mil es de gran importancia. Cuando ellos hablan del universo, no como un escenario que muy amablemente nos permite existir y todo eso, sino como un ser unitario que vive y respira, le llaman "el mundo de las diez mil cosas".

Incluso Miyamoto Musashi, el más excelso de todos los espadachines japoneses (cultura conocida por su excelencia en el esgrima), nos enseña que para convertirse en un verdadero Maestro debes practicar diez mil días sin cesar. Esta es su forma muy particular de decir que dejes de preocuparte por ser llamado Maestro, porque aunque entrenes una &@ta eternidad siempre vas a tener algo más que aprender.

Ese es el significado del número 10 mil en la cultura japonesa: una unidad completa, indivisible, imposible de lograr.

¿Sabes? A quién le importa. 

¿Tienes idea de lo aburrido que sería lograr la perfección? Si un día te imaginaste que sería genial, es porque no tienes idea.

El universo es hermoso porque cambia todos los días. Por eso el espadachín persigue el camino de la espada, el carpintero recorre la senda de trabajar la madera, y el corredor de maratones recorre muchísimos caminos, pero siempre con un paso jovial.

Esa es la esencia de todo lo que llamamos un "camino". Algo que no termina, pero que nos hace felices a cada maldito paso.

Podemos reconocerlo porque, cuando lo practicamos, sanan las heridas de nuestro corazón. Encontrarlo allá afuera es alcanzar la iluminación. Encontrarlo en otra persona se llama enamorarse. 


Encontrarlo dentro no tiene nombre, porque la gente que lo logra no puede decir una sola palabra. Están perdidas en un universo de luz, y la gente les llama Maestros.

Eso, ser feliz todos los días, eso sí que debe de ser genial. Porque nadie es perfecto, pero cuando eres feliz te deja de importar.

jueves, 21 de enero de 2016

El Universo y tú.

Existen un montón de dualidades en el mundo: el #YinYang, el bien y el mal, los perros y los gatos; nuestro cerebro está tan desesperado por identificar lo que percibimos, ponerle nombre y encontrar su opuesto. Ya hablé un poco más al respecto en otra publicación, pero esta vez me voy a enfocar en la dualidad favorita de los seres humanos, una que aprendemos casi al nacer y parece la última frontera que jamás vamos a disolver: hablo de la diferencia entre nuestra persona y los demás.

No sé por qué los seres humanos nos consideramos separados del resto del mundo, pero seguro que la piel es uno de nuestros argumentos. Cuando digo que no existe separación entre los individuos, seguro que lo primero que te viene a la mente es una masa gelatinosa de carne que se formaría si todos existiéramos sin separación.

En la teoría del psicoanálisis se dice que la diferencia entre mi propio ser y el resto del universo es algo que tenemos que aprender. Los amantes de las corrientes del New Age adoran decir que todo lo que hacíamos como infantes es la mejor manera de vivir, y lo toman como pretexto para criticar las respuestas o juicios condicionados; todo esto sin tener en cuenta ni por encima que el control de esfínteres también es algo aprendido; pero si los místicos nos pidieran olvidar esa parte perderían a todos sus discípulos.

Verás, un místico del New Age te pide que pierdas todos los condicionamientos sociales, siempre y cuando perderlos sea socialmente aceptable. Los Maestros de las tradiciones antiguas no se molestan con eso, porque saben que hasta la respiración es aprendida: ellos te recomiendan que te aguantes con la vida que tienes y, en vez de perder el tiempo queriendo volverte un tipo de macho alfa de la iluminación que puede controlar hasta el último de sus nervios, te dediques a observarte a ti mismo hasta que encuentres la compasión.

Porque el mensaje de las escuelas antiguas es tan simple que duele: todos somos parte del mismo ser, llámalo Prana, Dios o Universo. Cuando digo que duele es literal, porque en esta realidad existe el sufrimiento. Eso es un hecho y no es secreto para nadie. Pero una vez que aprendes a observar desde la empatía, el sufrimiento deja de ser un hecho y se convierte en un recordatorio constante de que la humanidad está dormida.


"Dormida", en este caso, es una forma de decir que el mundo está lleno de pe$#%*^, pero un Maestro no diría algo tan feo porque están iluminados y todo eso.

Mejor vamos a decir que estamos dormidos; así podremos explicar por qué la gente es capaz de herirse los unos a los otros sin darse cuenta de que en realidad se están hiriendo a sí mismos. Por eso en varias sectas del budismo juran negarse a entrar en el Nirvana hasta que todos los seres alcancen la iluminación.

Eso quiere decir que el tiempo que te falta para jubilarte no es tan largo, si lo pones en perspectiva.

Bueno, como si no fuera común en mí, ya me salí del tema. Básicamente, lo que quiero decir con todo esto es que el universo está hecho de amor, porque entre tanto hijo de <$#% que habita nuestra galaxia, y aveces pareciera como si la mitad vivieran cerca de tu casa... Con todo eso, si no estuviéramos rebosando de amor hasta en los átomos, ya hubiéramos mandado al diablo todo ese asunto de la #Reencarnacion desde hace mucho tiempo.

Y es fácil pensar que nadie nos pregunta si queremos reencarnar, que solo sucede; en mi humilde opinión eso no es cierto, porque cuando llegamos a la tierra tenemos un montón de personas esperándonos y nos encontraremos a varias más. Todo eso no puede ser menos que el resultado de un evento bien planeado con toda intención.

Excepto por ese asuntito del sufrimiento.

Quiero decir, si ya existimos gracias al #Amor, y si nacemos para recibir y dar amor a manos llenas, por lo menos podríamos llevarnos bien mientras encontramos nuestra forma de expresarlo, ¿no creen? Pienso que debería de ser así.

Pero pensamos que la piel nos separa a todos. Luego creamos otras pieles que nos sirven para proteger nuestra inseguridad: las ideologías, que nos separan más que nuestro color o lenguaje. Lo malo de crear separaciones artificiales es que todos pensamos estar en lo correcto; y lo malo de pensar así, es que estamos tan dispuestos a lastimar a cualquiera que esté "equivocado" con tal de convencerlo.


Sin embargo no decimos que los tallos y los pétalos sean seres distintos solo porque les damos otro nombre. Pero si hablamos de la tierra y la humanidad, entonces definitivamente pensaríamos que conceptos separados.

Y si seguimos pensando así, vamos a destruir lo poco que nos queda de este planeta. Si algún día logramos aprender a vivir en armonía con la naturaleza, estando más allá de la amenaza de la muerte como especie, entonces tal vez podamos aprender a olvidar la diferencia entre lastimar a los demás y a nosotros mismos. Porque son la misma cosa: el universo y tú.

martes, 19 de enero de 2016

A la <$#%£ con cupido.

Mira, no digo que el espíritu encargado del amor según las tarjetitas de san Valentín sea un prefecto imbécil, pero a veces se esfuerza para convencernos de que sí lo es. Pues eso nos pasa por confiar en un fantasmita regordete a quien solo le interesan las regalías que le dan por utilizar su imagen en temporada. No, señoras y señores, el amor tenemos que buscarlo nosotros mismos.

Porque, si se ponen a pensar por un segundo, es increíble lo irresponsables que somos cuando se trata de la persona con la que queremos pasar el resto de nuestras vidas. Quiero decir, hay algunas personas que al menos son honestas y solo buscan sexo. La mayoría de nosotros decimos que nunca vamos a caer con alguien así, pero todos conocemos a alguien que lo dijo y acabó con ese tipo de gente. A veces nosotros mismos somos ese alguien.

Pero nuestra versión oficial es que queremos el amor verdadero. Es lo in, lo cool, lo decente y lo que tienes que decir si no quieres que el mundo te catalogue como un zorro sin esperanza. Hasta la gente que solo busca sexo muchas veces que quiere el amor por esta razón: a veces ellos quieren al chico o chica decente y esos solo se consiguen fingiendo ser una buena persona, pero para llegarles también tienes que ser un cabrón por dentro, porque si no te mandan a la #Friendzone.

Bueno. Para el resto de la gente, los que de verdad queremos el amor verdadero, la mayoría del tiempo estamos jodidos porque pensamos que lo vamos a encontrar de repente, como si fuera una buena oferta en tu tienda de ropa favorita. No se por qué, pero creemos que vamos a reconocerlo inmediatamente solo con verlo; si no tenemos ese tipo de chispazo (en realidad, el sentimiento se parece más a una barra de dinamita con rabia y colmillos), pensamos que nunca vamos a llegar más allá de una bella amistad.


Es otra forma de decir que todos confiamos un poco en ese ser horroroso llamado cupido: queremos que una experiencia trascendental nos diga cuando conocemos a esa persona, pero la mayoría de nosotros nos conformamos con un cañonazo de hormonas, porque eso es lo que sucede cuando conocemos a la mayoría de los sujetos a los que les damos una oportunidad.

Y es que el amor es la fuerza más poderosa del universo, pero es tan invisible y nosotros tan tercos que nos conformamos con una atracción electrizante. Eso está bien por dos razones.

La primera es que, como dije en esta publicación, el universo sabe que somos torpes, así que nos regala un destello de esperanza como para que le echemos ganas a algo, a cualquier cosa, no importa a qué, siempre y cuando nos haga felices.

La segunda razón es que el amor lo podemos encontrar en cualquier persona, porque no es como los unicornios: no es un ser que supuestamente se anda paseando por ahí, invisible para los ojos de los incautos, y que algunos suertudos ven, reconocen, le toman fotos que suben a Facebook y reciben likes mientras sus amigos piensan que no puede ser real, porque ellos nunca lo han visto.

No es fácil encontrar el amor verdadero. Pero tampoco es algo que ya esté esperándonos en algún lugar del universo; por lo tanto es un poco equivocado decir que tenemos que buscarlo: más bien debemos construirlo.

Solo piensa en las personas que conoces que están verdaderamente enamoradas: estoy seguro de que, si lo has conocido por mucho tiempo, te has enterado de que anduvieron bien, luego no tanto, tal vez por un tiempo hasta cortaron y tuviste que emborrachar al que era tu amigo más cercano para que dejara de joder con lo mucho que la extrañaba.

Si es amor verdadero, tuviste que ponerlo muy borracho.

Pero el chiste es que la gente que de verdad consigue algo duradero, algo real, tuvo que luchar para construirlo. 

El amor es esfuerzo. Es devoción. Es una irritante necedad que no se rinde ante nada. Es todo menos un duende con alas que va flechando a la gente.


Sé que me estoy adelantando un mes para este tipo de publicaciones, pero si quieres festejar el 14 de febrero con pareja, empieza practicando desde ahora el #Amor a ti mismo. Porque todo lo demás se puede terminar, pero vas a estar contigo hasta la muerte.

Y eso, el amor propio, tampoco lo vas a encontrar por suerte; no se nace con él. Se construye. Así que empieza a tratarte como si te quisieras llevar a la cama.

domingo, 17 de enero de 2016

Amor y voluntad.

Hay dos cosas que puedes hacer para conseguir lo que quieres: tener mucha fe, o ser muy necio.

La verdad es que estar bien informado, dispuesto a aprender y contar con los recursos necesarios ayuda mucho pero, vamos a ser honestos, nadie que tenga todo eso empieza un nuevo proyecto si no tiene fe o es necio.

Porque toda la información del universo se consigue si estás dispuesto a sentarte una o más horas al día y estudiar, analizar y todo eso; el dinero para echar a andar tus proyectos se consigue ahorrando. Pero para estudiar o para ahorrar necesitas... Bueno, no voy a seguir repitiendo lo mismo.

Quiero decir, solo ve al #Chapo Guzmán. Ese tipo es más necio que las autoridades mexicanas; por eso todos en internet estamos esperando a que se escape para volver a decir que es una cortina de humo. Nos quejamos cuando se soltó, y nos quejamos cuando lo agarraron. ¿Pues qué quiere la gente? Quieren al Chapo de Schröedinger: libre y preso a la vez.

Pero hasta que nuestro querido presidente encuentre la forma de aplicar la #FisicaCuantica al sistema penitenciario, y está difícil con eso de que los de la librería Gandhi no le perdonan los #Memes de su intelecto, tendremos que dejar de quejarnos y aplicarnos a trabajar por nuestros sueños, porque ni el Chapo ni el presi nos van a ayudar a cumplirlos.


Hay ciertas cosas para las que estamos solos.

Y eso puede ser muy triste o una gran inspiración, porque también significa que nadie puede llevarnos la contraria. 

Al menos, nadie que importe.

La buena noticia es que el ser humano únicamente está solo cuando se trata de decidir sus sueños, porque una vez que se decide es fácil darse cuenta de que, entre 7 mil millones de locos en la tierra, por lo menos hay dos que comparten metas.


Y esa es la certeza de la humanidad: que siempre y cuando decidamos seguir el camino de nuestro corazón, vamos a encontrarnos más personas cuyos caminos laten a la misma frecuencia.

No sé como explicarlo, pero eso es el verdadero significado de la determinación: saber que el amor y la voluntad son uno y lo mismo. Porque entonces puedes amarte a ti mismo, y se disuelven todas las barreras.

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El Emperador

Imagen: un soberano mirando a su emperatriz; poderoso y consumado. La certeza del éxito en su porte. Seguridad y estabilidad en toda la escena.

Atribución Alquimista: Aries

La Meditación:
1.- Decide qué quieres en la vida.
2.- Observa tu respiración, mientras mantienes tu meta en la mente.
3.- Una vez que esté clara (si te concentras en tus objetivos mientras observas tu respiración, tendrán que aclararse sin excepciones), piensa en tu situación actual y determina cada paso que tienes que dar desde donde estás para conseguirla. 
Puedes ayudarte observando tu respiración mientras lo piensas, y anotando los pasos para revisarlos después.
4.- Fija tu atención en el primer paso de tu plan; observa tu respiración mientras piensas en él. Cuando se te acaben los pretextos, las quejas, la flojera y las distracciones, empieza dando el primer paso.
Por eso es importante observar la respiración mientras decides dar el primer paso: si no conoces técnicas poderosas de #Motivación, este simple ejercicio disolverá todas tus barreras con el tiempo.
Puede tardar mucho, pero sin lugar a dudas disolverá los obstáculos que tú mismo te pones.
Si al hacer esta meditación encuentras verdaderos obstáculos para llevar a cabo tu plan, piensa cómo resolverlos y escríbelo como nuevo primer paso.

Tal vez, al hacer este ejercicio, parezca que tu plan tiene mil obstáculos y al analizarlo surgen mil más, que es demasiado difícil: eso significa que estás pensando seriamente y de forma concreta cómo lograr tus metas, por primera vez; no te desesperes. Resuelve una cosa a la vez, y sigue observando tu respiración. 

Como en el ejercicio anterior, si tienes una baraja, puedes ayudarte observando la carta del #Tarot; si no, solo enfócate en poner atención.

miércoles, 13 de enero de 2016

El viejo truco de poner el anzuelo.

La determinación y la fuerza de voluntad no son accidentes: puedes aprender a ser una persona determinada y, por supuesto, fuerte. La manera más fácil para lograrlo es engañarte a ti mismo tanto que nadie pueda convencerte de que algo puede salir mal.

Si le creemos a la película de #SteveJobs, esta actitud le sirvió al visionario de Apple para casi hundir a la compañía, y también después para rescatarla, así que te recomiendo que lo uses con precaución.

Quiero decir, ya con ganas de actuar como necio, por lo menos necesitas tener los ojos bien abiertos. 

Porque, vamos a aceptarlo: ningún genio, revolucionario o héroe nacional jamás se ganaron su lugar en los libros de historia pensando que podían fallar. Hasta #PauloCohelo dice que, cuando estás decidido, todo el universo conspira para ayudarte a conseguir tu meta.

Yo no creo que un grupo de estrellas se pongan capucha, vayan a algún hoyo negro secreto y se pongan a conspirar para ayudarle a un monito en la tierra para que le vaya bien, pero vamos a ver los hechos: cuando estás determinado luchas por lo que quieres. Pensando que te va a ir bien puedes esforzarte más que, por ejemplo, si trabajaras por algo que sabes que nunca podría funcionar. La gente que empieza las cosas no siempre las termina, pero si empiezas un nuevo proyecto automáticamente tienes más posibilidades de conseguirlo que si nunca hicieras nada.

Todas estas afirmaciones son tan obvias que alguien me debería dar una patada por ser obvio (espero que el universo no conspire para eso); pero a veces parece que la gente no lo sabe, porque se la pasa quejándose en su casa o quejándose en su trabajo en vez de dedicarse a cambiar, y luego se queja todavía más porque la vida lo trata igual.


Pero nadie quiere engañarse a sí mismo. De hecho, el tipo de gente que se queja todo el tiempo no se esfuerza en algo más porque son muy realistas, o al menos piensan que lo son, y se dan cuenta de que existen mil posibilidades de fallar. Por supuesto, nunca en su vida se ponen a pensar que esa posibilidad de fracasar es otra ficción que ellos mismos crean dentro de su cabeza, porque creen que con la lógica y el pesimismo conocen toda la verdad del universo. 

A ese tipo de personas se les llama "cínicas", y son geniales para invitarlos a tomar pero terribles para aguantarlos el resto del tiempo.

La verdad es que nadie sabe lo que va a pasar en el futuro. Bueno, te puedo asegurar que todos vamos a morir, porque ni siquiera las estrellas son eternas. También puedo afirmar con absoluta certeza que, si te enamoras, no te va a importar en lo más mínimo, porque solo el amor y el tequila nos quitan el miedo a la muerte.

Pero necesitas ser un poco crédulo y un poco torpe para pensar que las cosas van a salir bien. Ese es el truco del universo para engatusar a las personas: nos hace pensar que la vida puede mejorar, y a veces nos engañamos tanto que luchamos hasta hacerlo realidad.

Porque, ¿sabes? A nadie le importan ni el universo ni sus decisiones. ¿Cuándo fue la última vez que te pusiste a pensar: "me pregunto qué quieren las estrellas que haga con mi vida el día de hoy?" Aunque te guste leer el #Horoscopo, estoy seguro de que los ignoraste todos hasta que te llegó el que decía "hoy encontrarás al amor de tu vida" o "confía en tu corazón y encontrarás a la pareja ideal". Si sabes algo de astrología, entonces te importa mucho menos los planes de los astros: solo tomas un par de actitudes distintas en cada ciclo para lograr lo que tú quieres.

Lo malo es que a las personas racionales les encanta escuchar el horóscopo de su lógica, que no vale más que el de Madame Estafafú.

Pero tienen argumentos tan convincentes.

Ese es el problema con la lógica: supuestamente está apoyada en la evidencia. Y digo "supuestamente" porque, si el tipo es pesimista, entonces solo toma la evidencia negativa.


Por eso hay que ser un poco torpes y a parte necios, pero tener los ojos bien abiertos. Porque solo así puedes darte cuenta de que todos los caminos están abiertos a los que deciden dar un paso.

Y eso, después de todo, es el éxito: dar un paso después de otro hasta que el horizonte se canse de alejarse de tus pies.

martes, 12 de enero de 2016

La Luz no tiene opuestos.

Es fácil decir, pero muy difícil demostrar, que vivimos en un universo lleno de dualidades. Después de todo, podemos decir que el contrario de arriba es abajo, y de la derecha, la izquierda. Sin embargo, ¿cuál es el concepto contrario de las ardillas? ¿O del helado de chocolate?

Todo eso debería tener un opuesto si deseamos afirmar que el universo mismo tiene naturaleza dual.

Lo digo porque la escuela de New Age, así como algunas corrientes de la psicología, insisten en afirmar que toda fuerza tiene su contrario. Que, para llegar a la felicidad, debemos atravesar la tristeza. Pero esto no es cierto. Pensar así se debe a que, como seres humanos, nos gusta categorizar. Decimos que algo es bueno, malo, un animal, una cosa o lo que sea, y cuando sabemos qué nombre darle pensamos que la entendemos.

Una vez que dividimos al universo con las palabras, es natural suponer que si una "cosa" me hace sentir de cierta manera, y otra me causa emociones contrarias, estas dos deben ser opuestos. Por eso afirmamos que "arriba" y "abajo" son conceptos antagónicos, pero la verdad es que solo se tratan de dos secciones continuas en el mismo mar de estrellas. La única división entre ellas está dentro de nuestra cabeza, o si acaso en la línea del horizonte que marcan nuestros ojos, porque para una jirafa "arriba" y "abajo" describen otra cosa.


De la misma forma, la distinción entre "luz" y "oscuridad" es puramente arbitraria. Y eso que estoy hablando de la luz así, literalmente, como algo que podemos ver y tenemos que pagarle al ayuntamiento, porque si me pusiera a hablar de la #LuzInterior, estaríamos sumergidos hasta el cuello en un espagueti de filosofía.

Y ese es el truco de las escuelas "místicas" modernas: hablar de cosas que, aunque parecen decir mucho, no significan nada. Lo malo es que muchas personas miran estas filosofías, o tal vez debería decir retóricas, como guías para vivir; eso está bien cuando salen de su clase de #Yoga, pero a la primera prueba de la vida se les derrumba todo lo que aprendieron.

Eso pasa porque a la gente no le enseñan que la #Felicidad y la tristeza no son como el bien y el mal: polos opuestos que deben convertirse en el tema central de nuestras vidas para correr hacia uno y alejarnos del otro. Son, más bien, estados emocionales que nos dicen algo acerca de nuestras vidas; necesitamos vivirlos, aceptarlos y mirarlos a los ojos para saber precisamente qué.


Lo más importante es aprender a escucharnos a nosotros mismos, sin juzgarnos como buenos, malos, superiores, inferiores o como ardillas.

Porque todo eso son conceptos: la vida es mucho grande. Cabe la alegría y la tristeza. Lo único que no cabe, es una idea absurda de cómo debería de ser.

domingo, 10 de enero de 2016

Japón, el amor y las estrellas.

Lo mejor que podemos hacer con esta vida es disfrutarla: todo lo demás es servicio.

Quiero decir, hay cosas como tragar dos kilos y medio de chocolate que hacen ese teatro más soportable; pero sin duda alguna tenemos que disfrutar la vida, y dar lo mejor de nosotros para lograr que todos tengan un camino mejor.

Y todo esto se puede notar observando a #Japon, al amor y las estrellas.

En la filosofía nipona el individuo se considera una parte de la sociedad en el mismo sentido que una gota puede es parte de un manantial: si la gota está contaminada, todo el cuerpo de agua debe considerarse sucio; si las gotas son puras, entonces puede beberse. Por eso el gobierno se toma tantas molestias en dar a sus ciudadanos todo lo que necesitan: educación, dinero, trabajo, incluso el mejor entretenimiento. Han conseguido una sociedad casi perfecta en la que los habitantes se suicidan por el estrés, pero lo hacen pensando en la comunidad. Oye, eso debe contar algo, ¿cierto? 


... No para el individuo.

En el amor, según #ErichFromm, encontramos una cura... De hecho, la única cura para la separación que, a la vez, respeta de manera perfecta la individualidad de los elementos. Es como un Yin Yang, perfectamente armonizado, que une dos fuerzas opuestas con una distinción perfectamente clara entre ellas, a la vez que una está inundada hasta su misma esencia de la otra.

Y esto es difícil de aceptar en una sociedad que nos pide poseer al otro y, al mismo tiempo, definir con absoluta claridad la frontera que no debemos permitir que se cruce jamás.

Las estrellas son infinitas y crean patrones en el cielo que la mente no puede comprender: en toda su extensión reinan las leyes del universo físico, tan misteriosas, o a lo mejor un poco menos, que las leyes que gobiernan a nuestro corazón. Todas las luces en el cielo son estrellas, y todas ellas combinadas no alcanzan a iluminar al universo tanto como un par de personas perdidas en el amor.

Pero el baile de las constelaciones ilustra perfectamente cómo un elemento fuera de lugar puede transformar hasta las más lejanas galaxias, porque la gravedad y los sentimientos no perdonan ni tienen límite en sus efectos: son fuerzas básicas en nuestra realidad.


Bueno, solo quiero decir que eres tan importante como las estrellas; y si aprendes a mirarte sin miedo, eres más poderoso que su rotación perenne.

No hay nada en este universo que se resista al amor. Ni la muerte, porque somos eternos.

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La Emperatriz.

Imagen: una mujer hermosa, con regia dignidad y firmeza; gracia infinita, los estándares de la belleza para su era. El poder de la femineidad.

Atribución Alquimista: Venus

La Meditación:
1.- Respira.
2.- Observa tu respiración.
3.- Observa tu entorno.
4.- Observa que no hay diferencia: el universo cambia por tus pensamientos que se van convirtiendo en acciones, y la gravedad de las estrellas te mantiene girando alrededor del sol con el resto de la tierra. Todo estamos juntos en este viaje.

Como en el ejercicio anterior, si tienes una baraja, puedes ayudarte observando la carta del #Tarot; si no, solo enfócate en poner atención.

miércoles, 6 de enero de 2016

La puerta no es una puerta.

Lo que nadie te dice acerca del "gato de Schröedinger" es que, en primera, el gato nunca existió: era un problema lógico derivado de las ecuaciones de #FisicaCuantica y, en segunda, el señor Erwin no creía en su propio enigma. Era un tipo de burla hacia un campo de la física que nos entrega gatos que, a la vez, están vivos y no lo están, sin tener la decencia de por lo menos convertirse en zombies.

En el mismo estilo incomprensible, la literatura del #Zen nos presenta un libro llamado "la puerta sin puerta", sin tener la consideración hacia sus lectores de mencionar que el señor Mumon, autor de la obra, no creía que existieran barreras que separan al iluminado del hombre común.


Es decir, te da 48 koans o acertijos para atravesar la puerta de la iluminación, al mismo tiempo reventándose las tripas de la risa porque sabe que lo único que te detiene de llegar a la Verdad, es tu insistencia de resolver acertijos, encima pensando que eso es "hacer Zen".

Pero si el universo entero está hecho de amor, entonces el Zen no está en los inventos ni en los cuentitos ni mucho menos en los acertijos de Mumon Ekai: está en olvidarte de los intermediarios para darte cuenta de que todas las cosas brillan en perfecta armonía con todo lo demás, excepto tus ideas de como deberían funcionar.

Si le hacemos caso a la filosofía del Zen, lo único que está fuera de tono en toda esta sinfonía de gatos, #Chocolate y perfección que llamamos existencia, es tu pensamiento. Por eso los practicantes del Zen no creen en la filosofía. Después de todo, si el pensamiento existe, debe tener su parte indispensable en este teatro que llamamos la existencia.


Lo malo, o más bien lo triste, es que usamos esa capacidad de razonamiento para pensar y no para soñar.

Porque podemos soñar con un universo hecho de amor; en cambio, si miramos el noticiero jamás podremos siquiera pensar en ello. Pero, ¿sabes algo? A nadie le importa. La gente sigue siendo feliz, y solo así se puede crear más felicidad.