Cada uno hace las cosas de forma diferente. Esto quiere decir, en resumen, que tú haces las cosas bien y el resto de los seres humanos somos una bola de pen€&jos.
Bueno, por supuesto que no aplica para todo mundo.
Por ejemplo, si eres una persona católica como parte de tu identidad, entonces tú y el padre de tu congregación hacen las cosas bien; el resto de nosotros... Bueno, ya sabes lo que voy a decir.
Si te consideras a ti mismo como una persona de negocios, entonces tú y el gurú de la motivación, el coaching o el éxito financiero que sigues tienen la razón, y el resto de nosotros los mortales deberíamos aprender un par de cosas para ser felices.
Porque se dan dos fenómenos interesantes en la mayoría de los seres humanos: en primera, tenemos una figura que respetamos, admiramos, y con la cual quisiéramos tener sexo, pero el psicoanálisis ya habló mucho acerca de esto, así que yo no lo haré.
La segunda cosa que la mayoría de las personas tenemos en común es una identidad; nos consideramos un algo muy específico, que deja fuera todo lo demás. Por ejemplo, si te consideras una persona de negocios, lo más probable es que pienses que el dinero no trae la felicidad, porque esa es la tendencia en coaching y #DesarrolloHumano, pero de todas formas trabajas como burro para ganar más.
Nadie dijo que un yate con un sauna y alberca no trajeran la felicidad.
En cambio, si piensas que eres una persona espiritual puedes concentrarte en buscar el equilibrio emocional, llenar tu vida de momentos significativos, o dejar de compararte con los demás para ser una versión mejor de ti mismo todos los días. En ese caso estás igual de jodido, porque "la iluminación" es el Ferrari del New Age.
Con todo esto quiero decir que los seres humanos estamos alejados de nuestra esencia.
Piénsalo por un momento: todo lo que buscas es porque piensas algo acerca de ti mismo, y eso te hace tener una idea del resto del mundo. Si te consideras una persona espiritual, entonces buscas lo que las demás personas espirituales están persiguiendo. Si crees que eres una persona práctica, entonces buscas una cuenta bancaria y encajar en el escalón más alto de la sociedad que puedas alcanzar.
Sin embargo, todas nuestras acciones están determinadas por una creencia que es más o menos funcional para existir en este planeta. La parte más importante que determina si tus creencias funcionan o no, es si acaso la gente que te rodea las comparte.
Porque si no, ya te chin€@ste.
Mira, no digo que las creencias sean algo bueno o malo; eso depende de si te hacen feliz o no. Solo pienso que no está bien limitarte solo porque puedes. Pero creo que nadie te había dicho esto antes: que puedes elegir no limitarte.
Verás, una identidad es algo complicado, pero se vuelve dolorosa cuando luchamos por mantenerla porque los seres humanos cambiamos todo el tiempo.
La iluminación, según dicen los orientales, es vivir como #Dory: sin memoria, reaccionando al momento. Pero ¿quién puede cumplir esas cosas, cuando Facebook te recuerda a cada rato lo que pensabas hace años?
Mejor acéptate: como eres hoy, como eras antes, acepta que puedes llegar a cambiar. Ese es #AmorDelBueno.





















