No sé por qué los seres humanos nos consideramos separados del resto del mundo, pero seguro que la piel es uno de nuestros argumentos. Cuando digo que no existe separación entre los individuos, seguro que lo primero que te viene a la mente es una masa gelatinosa de carne que se formaría si todos existiéramos sin separación.
En la teoría del psicoanálisis se dice que la diferencia entre mi propio ser y el resto del universo es algo que tenemos que aprender. Los amantes de las corrientes del New Age adoran decir que todo lo que hacíamos como infantes es la mejor manera de vivir, y lo toman como pretexto para criticar las respuestas o juicios condicionados; todo esto sin tener en cuenta ni por encima que el control de esfínteres también es algo aprendido; pero si los místicos nos pidieran olvidar esa parte perderían a todos sus discípulos.
Verás, un místico del New Age te pide que pierdas todos los condicionamientos sociales, siempre y cuando perderlos sea socialmente aceptable. Los Maestros de las tradiciones antiguas no se molestan con eso, porque saben que hasta la respiración es aprendida: ellos te recomiendan que te aguantes con la vida que tienes y, en vez de perder el tiempo queriendo volverte un tipo de macho alfa de la iluminación que puede controlar hasta el último de sus nervios, te dediques a observarte a ti mismo hasta que encuentres la compasión.
Porque el mensaje de las escuelas antiguas es tan simple que duele: todos somos parte del mismo ser, llámalo Prana, Dios o Universo. Cuando digo que duele es literal, porque en esta realidad existe el sufrimiento. Eso es un hecho y no es secreto para nadie. Pero una vez que aprendes a observar desde la empatía, el sufrimiento deja de ser un hecho y se convierte en un recordatorio constante de que la humanidad está dormida.
"Dormida", en este caso, es una forma de decir que el mundo está lleno de pe$#%*^, pero un Maestro no diría algo tan feo porque están iluminados y todo eso.
Mejor vamos a decir que estamos dormidos; así podremos explicar por qué la gente es capaz de herirse los unos a los otros sin darse cuenta de que en realidad se están hiriendo a sí mismos. Por eso en varias sectas del budismo juran negarse a entrar en el Nirvana hasta que todos los seres alcancen la iluminación.
Eso quiere decir que el tiempo que te falta para jubilarte no es tan largo, si lo pones en perspectiva.
Bueno, como si no fuera común en mí, ya me salí del tema. Básicamente, lo que quiero decir con todo esto es que el universo está hecho de amor, porque entre tanto hijo de <$#% que habita nuestra galaxia, y aveces pareciera como si la mitad vivieran cerca de tu casa... Con todo eso, si no estuviéramos rebosando de amor hasta en los átomos, ya hubiéramos mandado al diablo todo ese asunto de la #Reencarnacion desde hace mucho tiempo.
Y es fácil pensar que nadie nos pregunta si queremos reencarnar, que solo sucede; en mi humilde opinión eso no es cierto, porque cuando llegamos a la tierra tenemos un montón de personas esperándonos y nos encontraremos a varias más. Todo eso no puede ser menos que el resultado de un evento bien planeado con toda intención.
Excepto por ese asuntito del sufrimiento.
Quiero decir, si ya existimos gracias al #Amor, y si nacemos para recibir y dar amor a manos llenas, por lo menos podríamos llevarnos bien mientras encontramos nuestra forma de expresarlo, ¿no creen? Pienso que debería de ser así.
Pero pensamos que la piel nos separa a todos. Luego creamos otras pieles que nos sirven para proteger nuestra inseguridad: las ideologías, que nos separan más que nuestro color o lenguaje. Lo malo de crear separaciones artificiales es que todos pensamos estar en lo correcto; y lo malo de pensar así, es que estamos tan dispuestos a lastimar a cualquiera que esté "equivocado" con tal de convencerlo.
Sin embargo no decimos que los tallos y los pétalos sean seres distintos solo porque les damos otro nombre. Pero si hablamos de la tierra y la humanidad, entonces definitivamente pensaríamos que conceptos separados.
Y si seguimos pensando así, vamos a destruir lo poco que nos queda de este planeta. Si algún día logramos aprender a vivir en armonía con la naturaleza, estando más allá de la amenaza de la muerte como especie, entonces tal vez podamos aprender a olvidar la diferencia entre lastimar a los demás y a nosotros mismos. Porque son la misma cosa: el universo y tú.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario