Las cuatro enseñanzas que todas, todas, todas las tradiciones iluministas del mundo tienen en común, son... Ya llegaremos a eso. Lo prometo.
Pero primero es necesario definir qué diablos es la iluminación, porque todo mundo sabe que la esfinge es el guardián de la Ciudad de las Pirámides, que no es una Ciudad turística con Pirámides; estoy seguro de que Egipto tiene sus propias aduanas y no contratan estatuas gigantes para checar pasaportes. Es una metáfora para el Nirvana, Shangri-La, o como quieras llamarle a esa legendaria ciudad iluminada que no existe, pero que todos los Maestros habitan igual.
Porque el hecho de que una cosa no exista no es un obstáculo para que pueda ser el hogar de mucha gente. Qué contradicción. Estarías en lo correcto si dijeras que eso no tiene sentido, pero ¿y qué? Lo primero que tienes que saber acerca de la iluminación es que no tiene sentido.
Mira, a todas las posibilidades que tiene algo se le llama un "ciclo". Cada tradición en la historia tiene su propio nombre para esto. Los budistas le llaman los "seis mundos", y transitarlos como un imbécil se llama Karma. También se puede hacer bien, cuando los vivimos como Dharma; al final de cuentas es tomar leche de la misma vaca, pero contenta. Los hebreos le llaman el Reino; esta palabra es mejor para una cultura que está obsesionada con tener un lugar donde pasar la vida sin que alguien trate de prohibir su existencia, pero la metáfora describe la misma cosa; sus maestros son llamados los Justos, porque el único gobernante del reino es el Señor, creador de todo lo que existe. Así que para los hebreos puedes ser un justo, o un imbécil.
Esta cosmovisión fue adaptada al cristianismo, porque ese #Yisus era un lokillo, pero también era rabino. Lo siento, yo no hice las reglas ni le puse nombre, y si te enojas eres mal cristiano. Así las cosas en el reino del señor. Por cierto, esa metáfora del "reino" nuevamente aparece, pero siguiendo la tradición de las religiones que derivan de una enseñanza a la que no le importa la política, contrataron un cadenero para separar el reino de los hombres del reino de los cielos. Esto es deprimente porque quiere decir que todos estamos jodidos, aunque fue el Nazareno quien dijo que "El reino de los cielos está entre nosotros". No sé por qué hay quienes pretenden cobrarte para entrar.
Oye, ya había molestado mucho a los budistas y su deprimente visión de la existencia como sufrimiento; le tocaba recibir pedradas a alguien más.
Pero suficiente con las referencias a las religiones. La cosa es que todas ellas dividen al cielo de la tierra; proponen que existe un estado de gracia, para después decirnos que nuestra existencia es un pecado. Los maestros solo dividen a los iluminados de los idiotas; si eres un imbécil te dicen que está bien porque ellos practican el amor que predican, y no juzgan a nadie; de todos modos te dejan una enseñanza moral (casi nunca son ejercicios) por si algún día te dan ganas de ponerte las pilas. Pero pues cada quién. El sufrimiento sí es una condición básica de la existencia, le duela a quien le duela, porque hasta la felicidad cansa y tu sistema nervioso es un hijo de @&ta que de vez en cuando genera tristeza nada más para que pongas otra cara.
Así que ningún maestro te va a decir que intentes trascender el sufrimiento; excepto el Buda, pero era un chico sensible que pasó malos ratos. Ojalá lo sepas entender.
Bueno, la esfinge. "Aprende a Conocer. Aprende a Atreverte. Aprende la Voluntad. Aprende a Guardar Silencio". Ese es el acertijo del Guardián de la Puerta, la cerradura que se abre con la llave de la consciencia, la Gran Separación y el Abismo.
Es simple, ¿cierto? Solo tienes que dejar de ser un imbécil.
La tradición iluminsta verdadera no entrega grandes secretos ni nada de eso. No tiene un conocimiento oculto ni los misterios del universo. Es una forma de enseñarle a las personas a ser buenas personas.
La religión, en cambio, es un sistema de amenazas bien justificadas para la gente que no puede ser amable porque sí.
Y el "misterio" es que nada te va a servir para trascender un ciclo, porque la iluminación no se trata de eso: tenemos que jodernos a vivir en este universo hasta el final y, si la reencarnación existe, incluso más allá. No tenemos otra elección. Pero, si no te apen@€&$, este bendito viaje puede ser muy divertido.


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